En el programa de esta semana, analizamos las elecciones presidenciales en Perú
Dionisio Gutiérrez inició advirtiendo que el Perú se acerca “a una de esas elecciones en las que no solo se elige a un gobernante, sino el tipo de país que se quiere ser”. En medio de la polarización, la desconfianza y el cansancio con la política, señaló que los peruanos deben evitar “caer en la trampa de Roberto Sánchez, un candidato que se presenta como novedad”, pero no lo es.
También recordó el paso de Sánchez por el gobierno peruano y afirmó que “fue ministro de un gabinete turbulento que empujó al Perú hacia la inestabilidad y la crispación”. Según explicó, su paso por el poder dejó “al país atrapado entre escándalos, parálisis y un intento de ruptura constitucional”.
Gutiérrez destacó que, pese a sus problemas, “su economía es un ejemplo en América Latina”, pero advirtió que “Roberto Sánchez amenaza con dinamitar las bases que hicieron posible crecer, invertir y resistir”. Además, aseguró que “el discurso de Sánchez de una nueva Constitución, intervención estatal y la revisión del modelo económico es el viejo libreto del socialismo del siglo XXI: autoritarismo y corrupción”.
Sobre la seguridad y el crimen, recordó que “en el Congreso, Roberto Sánchez respaldó iniciativas que beneficiaron a la minería ilegal y ampliaron espacios de tolerancia para estructuras criminales”. En ese sentido, afirmó que “en un país como el Perú, golpeado por la inseguridad, ese historial debe encender todas las alarmas”.
Asimismo, señaló que “no se puede pedir confianza para enfrentar la delincuencia cuando se ha contribuido a debilitar al Estado frente a redes que viven de la impunidad”. También hizo referencia a “las acusaciones fiscales y electorales que pesan sobre Sánchez por irregularidades en financiamiento y declaración de aportes”.
Para finalizar, Gutiérrez afirmó que “el problema de Roberto Sánchez no es solo programático. Es moral”. Añadió que representa “esa especie latinoamericana conocida, la del político que ofrece redención con las mismas herramientas con las que otros ya arruinaron naciones enteras”. Y concluyó advirtiendo que “lo que está en juego no es una alternancia cualquiera. Es la posibilidad de impedir que el resentimiento, la mentira y la codicia se sienten en la Casa de Pizarro con la máscara del cambio”.
En el siguiente segmento, Dionisio Gutiérrez entrevistó a Keiko Fujimori, candidata presidencial por el partido Fuerza Popular en Perú, sobre el panorama político del Perú de cara a las próximas elecciones presidenciales.
Fujimori inició reconociendo que a lo largo de su vida, desde los 19 años en que se convirtió en primera dama, ha aprendido el sentido del deber, pero su lección más importante ha sido que “el poder es efímero, pero el servicio es eterno”.
Respecto a la conciencia de los peruanos sobre el riesgo que representaría una presidencia encabezada por Roberto Sánchez, Fujimori comentó que, al escuchar ambas propuestas, los peruanos están “entendiendo los riesgos que implican las propuestas de izquierda populista y la destrucción de la economía que él propone”.
Además, señaló que también se dan cuenta de quiénes lo rodean: “Humala, quien asesinó policías y se enorgullece de ello; y Pedro Castillo, quien intentó dar un golpe de Estado y hoy está en prisión”.
Hablando sobre la inseguridad en el país, Fujimori aseguró que la fuerza que tiene la usará para “devolver la tranquilidad a todas las familias”. Y les envió un mensaje a los jóvenes: “Lo que vamos a hacer no se va a quedar en el discurso. Nuestras propuestas son reales y lo que vamos a darles son las herramientas necesarias para que sigan construyendo sus alas”. En específico sobre cómo enfrentar la delincuencia, el narcotráfico y la corrupción, señaló que utilizará “la fuerza de la experiencia”: “Tenemos un gran equipo. Fortaleceré a la Policía Nacional, a las Fuerzas Armadas, para tomar el control de las fronteras, de nuestras cárceles. Respaldaremos al Poder Judicial porque la impunidad se va a acabar”.
En términos económicos, Fujimori señaló que Roberto Sánchez “propone tomar el control del Banco Central de Reserva”. En cambio, su gobierno va a “respetar y proteger la independencia y la autonomía de la institución. Proponemos que Perú siga llegando a todas partes del mundo”. Añadió que es muy respetuosa del estado de Derecho y que el sector privado necesita reglas claras.
A todos los peruanos que se han sentido abandonados por la política, Fujimori les envía un mensaje: “Me genera indignación saber que nuestro país tiene muchos recursos, pero la incapacidad, la indiferencia y la corrupción del Estado son terribles. Yo les digo a todos los peruanos, sobre todo a ese Perú profundo, que vamos a devolverle la confianza y convertiremos al Estado en uno eficiente y que cumpla con su palabra”.
Respecto a lo que está en juego en esta elección presidencial, señaló que su contrincante “ha sido ministro de Estado y ha tenido la oportunidad de gobernar y lamentablemente no ha hecho nada”. Mencionó que en el debate técnico que tuvo lugar hace poco, se evidenció que quienes están con Sánchez “han participado en gobiernos de izquierda y han fracasado y no han hecho nada por los ciudadanos peruanos”. Por el contrario, su equipo en Fuerza Popular cuenta con gran experiencia y sus miembros “han demostrado capacidad de gestión”. Recordó que el populismo ofrece soluciones rápidas y fáciles, pero ella siempre ha optado “por el camino difícil, no por la ruta fácil que normalmente lleva a un abismo”.
En cuanto a las reformas que necesita Perú, Fujimori señaló a los órganos electorales, “que han generado tanta desconfianza en la primera vuelta como en la elección pasada”. Añadió que lo más importante es un Estado eficiente: “lo que la gente quiere son obras, tener agua potable”, colegios modernos y sistemas de salud que no colapsen.
Para finalizar, a quienes están indecisos de votar por ella, Fujimori les dice: “Me dirijo de mujer a mujer, de ciudadana, a todos los ciudadanos decirles que vamos a trabajar fuertemente para que el Estado vuelva a funcionar, para que volvamos a caminar con tranquilidad en las calles, para que quitemos las rejas de las bodegas, para que los delincuentes estén en prisión, para que todos podamos vivir en paz y con tranquilidad. Yo no he tenido la posibilidad de ser presidenta todavía, espero tener esta oportunidad y, lo más importante para mí, les devolveré la confianza, la fe y la esperanza, sobre todo para trabajar en un país unido y reconciliado”.
Para ver el programa completo, haga clic aquí.