Aunque la idea de visualizar oportunidades en el futuro es una idea optimista, un balance con la realidad es importante para ajustar los modelos de acción. El desarrollo regional es y debe ser una opción a la hora de identificar estrategias para mejorar el ambiente económico después de la pandemia. A través de la integración económica se logrará una unidad más atractiva de intercambio comercial a nivel global.
En el estudio presentado en marzo por la Fundación Libertad y Desarrollo se explican algunas de las bondades que podría traer consigo la consolidación del proyecto de la integración centroamericana. Es importante mencionar que aunque se han logrado algunos avances en materia de facilitación de comercio, como la Declaración única centroamericana (DUCA), la Factura y declaración única centroamericana (FYDUCA) y la Unión Aduanera entre Guatemala y Honduras, por mencionar algunos, aún nos queda un largo camino por recorrer.
En medio de una crisis sin precedentes en los últimos 100 años, es momento de plantear soluciones creativas que puedan mejorar nuestras posibilidades de generar oportunidades para los ciudadanos de los países centroamericanos. En este sentido Seynabou Sakho, directora del Banco Mundial para Centroamérica, aseveró que la crisis es una oportunidad para repensar en las reformas estructurales que permitirán un crecimiento sostenible y saludable después de la crisis. La pregunta clave es entonces, ¿qué aspectos son necesarios a mejorar para convertirse en una región más atractiva a nivel global? Aunque hay una amplia cantidad de variables que influyen en esto, una de las áreas fundamentales es el tema logístico y de infraestructura.
El Índice de Competitividad Global elaborado por el Foro Económico Mundial mide una serie de variables para evaluar los atributos y cualidades de las economías de los países que permiten un uso eficiente de los factores de producción. El IGC organiza 12 pilares de la productividad, dentro de la categoría de “ambiente apto” el pilar número 2 evalúa la infraestructura de los países.

En la tabla 3 se puede visualizar la calificación general obtenida por los países de Centroamérica. Además, se incluye la calificación correspondiente al pilar número 2 de infraestructura. Cabe mencionar que algunas de las variables que se evalúan en la medición son: conectividad y densidad vial, calidad de la infraestructura, entre otros.
En términos generales es posible observar que, con excepción de Costa Rica y Panamá, los países de la región están por debajo del promedio Centroamericano. Además, al evaluar con los países vecinos Estados Unidos, México y Colombia la cifra también es alarmantemente baja.
De acuerdo con SIECA y la CEPAL, la situación actual de la infraestructura eleva los costos logísticos para movilizar las cargas. El costo en Centroamérica puede ser hasta 4 veces mayor que en Estados Unidos o incluso la Unión Europea. Además, dentro de la estructura total de costos del exportador, puede representar hasta un 40%.
La Política Marco Regional de Movilidad y Logística de Centroamérica, tiene por objetivo hacer de la región una plataforma logística clave en el comercio internacional. A través de la modernización de infraestructura intermodal se espera que se pueda potenciar la integración regional, productividad y competitividad. El desarrollo de infraestructura productiva tiene un impacto directo en la competitividad de los países de la región para convertirse en un destino atractivo para la ubicación de actividades productivas que generen empleo.
Es oportuno mencionar que, por la crisis derivada del coronavirus, los países ya han superado su capacidad de financiamiento en proyectos destinados exclusivamente a paliar la crisis sanitaria. Es por esta razón que para el aprovisionamiento de infraestructura se deberá entonces evaluar mecanismos alternativos para lograr superar las brechas en materia logística.
Las reformas y mejoras en el desempeño logístico son fundamentales para garantizar un intercambio comercial más eficiente. Esto a su vez propiciará un ambiente económico más confiable que permitirá en el largo plazo acelerar el proceso de recuperación económica en la región.