Estudio de opinión pública - mayo 2026
Este estudio de opinión se enfoca en comprender la confianza de los guatemaltecos ante las próximas elecciones generales.
Fundación Libertad y Desarrollo, en alianza con la prestigiosa encuestadora internacional CID Gallup, presentó los resultados del estudio de percepción correspondiente a mayo de 2026. En esta ocasión, el estudio se enfocó en la confianza en el próximo proceso electoral, el conocimiento de los posibles candidatos y las expectativas de la ciudadanía hacia ellos.
Las entrevistas se realizaron entre el 7 y el 20 de mayo de 2026, con una muestra aleatoria de 1208 ciudadanos. El estudio cuenta con un margen de error de ±2.8 puntos y un nivel de confianza del 95 %.
Los resultados reflejan que existe desconfianza en las próximas elecciones generales y poco conocimiento sobre los posibles candidatos. A pesar de eso, la ciudadanía sí tiene claro lo que espera del próximo presidente.
- El 68 % de los encuestados confían poco o nada en que las elecciones de 2027 serán limpias y transparentes, y apenas un 26 % expresa algún nivel de confianza.
- El 57 % dice no conocer lo suficiente a los posibles candidatos, y el 17 % señala que no hay ningún buen candidato.
- En la evaluación de figuras públicas, Ernesto “Neto” Bran se posiciona como el personaje con el mayor índice de favorabilidad, con un 55 % de aprobación.
- El 48 % está en desacuerdo con las campañas políticas anticipadas y el 34 % las considera aceptables.
- Al evaluar las características más importantes para el próximo mandatario, las tres menciones más altas fueron: la firmeza contra la delincuencia (37 %), la honestidad y la lucha contra la corrupción (32 %), y la capacidad para gobernar y ejecutar proyectos (23 %).
- El 62 % de los encuestados considera que el costo de vida ha aumentado significativamente en los últimos cuatro meses. Este resultado refleja un incremento de 20 puntos porcentuales en comparación con los datos de enero.
- Las principales preocupaciones del hogar experimentaron un giro. En mayo de 2026, el costo de la vida pasó a ocupar el primer lugar con un 39 %, seguido por la inseguridad con un 24 %. Este panorama invierte la tendencia registrada en enero de 2026, cuando la inseguridad lideraba las preocupaciones (32 %) y el costo de la vida se ubicaba en la segunda posición (28 %).
Estos resultados reflejan la desconfianza hacia el sistema electoral ante las próximas elecciones, planteando un desafío directo para el nuevo Tribunal Supremo Electoral en su tarea de garantizar la transparencia y la certeza en el proceso. Asimismo, los datos evidencian un cambio de prioridades en el país: mientras la crisis del costo de vida se consolida como la principal preocupación de los hogares, la exigencia histórica de seguridad, honestidad y combate a la corrupción se mantienen como los ejes centrales del votante.
Fundación Libertad y Desarrollo incluye en este estudio de opinión la sección sobre los niveles de aprobación y conocimiento de figuras políticas con el objetivo de dar un aporte a la calidad del debate público. Como lo hemos hecho a través de los años, asumimos una vez más la responsabilidad y el compromiso cívico de brindar certeza a los procesos electorales por medio de datos confiables y garantizados gracias a los estudios de la empresa CID Gallup.
En la presentación de la encuesta contamos con la presencia de periodistas y comunicadores, empresarios, académicos e investigadores, así como tomadores de decisiones, quienes posteriormente discutieron los resultados y sus implicaciones.
Puedes descargar la encuesta completa haciendo clic:

Dionisio Gutiérrez inició reflexionando sobre el momento decisivo que enfrenta la humanidad, una coyuntura en la que “la historia, fatigada de nuestras frivolidades, nos toma del cuello y nos obliga a mirar de frente”. Señaló que “la economía no alcanza, la política no funciona, las diferencias culturales no se gobiernan con prudencia”, mientras crecen “estados criminales que no aspiran a convivir con el mundo libre occidental, sino a sustituirlo, humillarlo o destruirlo”.
Sobre las más de 500 horas que pasó Piro en interrogatorio con Sadam Hussein y lo que estas relevaron sobre la psicología del poder autoritario, comentó que una de las cosas que más destacó fue entender lo común que es entre los líderes autoritarios verse “a sí mismos como guardianes de su nación o de su pueblo”. A raíz de esa percepción, Hussein “estaba enfocado en su legado y en su lugar en la historia”.
Dionisio Gutiérrez inició reflexionando sobre la realidad que enfrenta Iberoamérica y el enorme potencial que aún conserva: “Iberoamérica no es lo que hoy padece. Iberoamérica es, sobre todo, lo que aún puede llegar a ser”. También reconoció los problemas que afectan a la región, entre ellos “élites que se miran al espejo y se aplauden mientras los pueblos se hunden”, así como “políticas convertidas en oficio de mediocres; economías que nunca alcanzan para todos; instituciones que crujen al menor viento y una conversación pública envenenada por populistas de toda índole: los de siempre y los recién llegados”.
Vilanova inició señalando que América Latina es el complemento ideal en cuanto a socios se refiere para Europa: “Europa acaba de descubrir que los amigos cercanos de Rusia no son tan fiables, que las relaciones con Estados Unidos a veces van muy bien, pero otras van regular”.
Por su parte, Shea indicó que los empresarios deben pensar a largo plazo cuando ven que en un país la libertad económica y la democracia se erosionan: “Cuando se piensa a largo plazo, (...) el país en el cual uno está interactuando tiene que sostenerse por sí mismo. No se ha inventado un mejor sistema que la democracia”. Además, añadió que es importante pensar en las futuras generaciones y que todo ser humano, “independientemente de su ideología”, tenga un mejor país. Por esa razón, aseguró que “es importante señalar algunos temas, por muy incómodos que sean”.
ando que vivimos “horas de muchos frentes”, pues presenciamos guerras en Europa, en Medio Oriente y la tensión en el Indo-Pacífico crece. Además, “la economía mundial crece poco, encarece mucho y reparte mal”, lo cual evidencia que “los viejos pactos, que durante décadas sostuvieron la promesa de prosperidad compartida”.
Ortiz inició señalando que, a su juicio, estamos “en un ciclo de conflicto que va a ser de largo plazo”. Es decir, las guerras en Ucrania e Irán no se resolverán en corto plazo, pues ambos lados se juegan “cosas decisivas”.
Por su parte, Wagner señaló que en su opinión, la promesa de la globalización nunca se materializó y lo vemos en los últimos años: “con los conflictos como la invasión de Rusia a Ucrania y, en 2025, con la guerra arancelaria se está poniendo fin a este proceso de globalización, que se ha acrecentado con la guerra en Irán”.
Dionisio Gutiérrez inició señalando que en este siglo “hay aún quienes gobiernan como si el tiempo se hubiese detenido en la más sombría de las edades”. Advirtió que en América Latina persisten regímenes donde “tiranos de rostro moderno, pero alma medieval, usurpan el poder no para servir, sino para devorar”, y describió a estos líderes como “señores de la mentira y del garrote, encumbrados en palacios que edificaron sobre cadáveres y sobre el llanto de madres que aún buscan a sus hijos desaparecidos”.
Ledezma inició explicando las razones detrás del estancamiento en Venezuela, al señalar que nunca se dijo que “esta lucha era fácil” y que implica “el desmantelamiento del aparataje criminal, que eso no se da un día para otro”. Asimismo, advirtió que el proceso se enfrenta a múltiples factores, desde dinámicas internas hasta elementos internacionales, destacando la geopolítica y los conflictos globales.
Dionisio Gutiérrez inició recordando dos momentos recientes que reflejan visiones opuestas sobre el poder y la libertad, refiriéndose a las cumbres celebradas en Madrid y Barcelona. En ese contraste, destacó lo ocurrido en Barcelona, donde “coincidieron figurones que, lejos de defender y promover la democracia y los valores de la libertad, en la práctica son cómplices hipócritas de regímenes autoritarios en el mundo: Cuba y Venezuela, dos de ellos”.
Quiroga inició señalando que la crisis geopolítica en Medio Oriente pone a Venezuela “al final de la cola” en las prioridades de Estados Unidos. A pesar de esto, afirmó que en Venezuela debe respetar el resultado electoral, el cual ganó Edmundo González “por 37 puntos”, y agregó que Venezuela debe tener elecciones libres este año. Además, aseguró que cuando María Corina Machado regrese a Venezuela, “cambia todo el tablero”.

Posada inició advirtiendo sobre el escenario político colombiano de cara a las elecciones de 2026, señalando que “el presidente Petro había incumplido el 71% de sus promesas de campaña”. En ese contexto, alertó sobre el riesgo que representa una eventual continuidad del actual modelo, afirmando que “Iván Cepeda no es igual de indisciplinado y desordenado que Gustavo Petro, sino que por el contrario, es un tipo metódico”, lo que podría traducirse en que “llegará a culminar esas promesas incumplidas de Gustavo Petro. Y con eso “destruir el país”.
Por su parte, respecto al deterioro institucional en Colombia durante el actual gobierno, comentó que “Gustavo Petro gobernó marginando por completo la fuerza pública, marginando por completo el Estado de derecho y prácticamente sometiéndolo al narcotráfico”. En esa línea, alertó que “durante el gobierno de Petro aumentó considerablemente la influencia de las bandas narcotraficantes en el país” y que esto derivó en “una escala de violencia que no se veía desde los 90”.
Dionisio Gutiérrez inició señalando que, en los últimos 20 años, “la libertad ha retrocedido en el mundo”, con una “tendencia persistente y peligrosa que amenaza nuestros derechos y libertades”. Este retroceso afecta “a más del 40% de la población mundial”, añadió.
Fly inició asegurando que existe el riesgo de que el retroceso en la libertad se “convierta en un nuevo orden global”. De acuerdo con el informe, entre las principales causas que explican este fenómeno se encuentran “conflictos militares, golpes de Estado y la disminución de la libertad en la prensa”.
Por su parte, Berthin señaló que actualmente “las elecciones se han convertido en herramientas de legitimidad incluso para no demócratas”, y que una vez están en el poder, “utilizan esa herramienta para ejercer represión”.
Dionisio Gutiérrez inició reflexionando sobre la realidad de América Latina, describiéndola como una región con inmenso talento y recursos, pero que es, ante todo, "una comunidad histórica que no ha terminado de reconciliarse con la libertad, la responsabilidad y la madurez". Señaló que, a pesar de su potencial, la región tropieza constantemente con los mismos obstáculos: el caudillo providencial, la promesa populista, "el Estado como botín y la verdad como estorbo".
Fernández inició explicando que la debilidad política de América Latina responde, en gran medida, a una mala inserción en la globalización: “la región está mal insertada en el proceso de globalización”. A su juicio, han predominado “intereses de carácter ombliguista” que han impedido avanzar hacia “una integración regional y construir un gran mercado iberoamericano”, lo que ha derivado en una mayor fragmentación pese al enorme potencial económico que existe.
Por su parte, Hernández indicó que el panorama político actual refleja un dilema existencial donde la democracia liberal se ha mostrado “insuficiente a la hora de dar respuestas a la mayoría de las demandas de los pueblos”. Esta desconexión ha propiciado la búsqueda de alternativas que, en muchos casos, no son “cónsonas con los sistemas que conocemos como demócratas liberales”.