Devolver la palabra a los ciudadanos
En el programa de esta semana, analizamos las investigaciones y controversias que rodean a José Luis Rodríguez Zapatero y la crisis política que enfrenta España.
Dionisio Gutiérrez inició señalando que la corrupción representa una amenaza aún más grave para el desarrollo de una nación que las crisis económicas o los conflictos comerciales: “La corrupción empobrece a una nación más que una recesión, una sequía o una guerra comercial”. Además, advirtió sobre las consecuencias de los malos gobiernos al señalar que “cuando el autoritarismo, la corrupción y la incompetencia se sientan en el poder, no solo se vacían las arcas públicas, se vacía también la confianza de la gente y se destruye la moral cívica”.
Gutiérrez se refirió a la situación que atraviesa España y destacó que los españoles enfrentan problemas que históricamente han afectado a América Latina: “Los españoles sufren lo que con trágica normalidad vivimos en América Latina. Mafias sin escrúpulos y sin vergüenza en el poder. Cínicos y arbitrarios”. Asimismo, subrayó que “la corrupción roba más que dinero. Roba la fe en la política” y que “el gobernante impune, el exgobernante ladrón y el funcionario bandido dejan claro que el poder no sirve para servir, sino para servirse”. En específico, mencionó a Zapatero, quien “pasará a la historia como uno de los criminales más despreciables, deshonestos y desalmados del siglo XXI”.
Además, explicó que “el corrupto, además de robar, necesita impunidad; y para obtenerla, presiona jueces, coloniza instituciones, reparte favores, compra lealtades y convierte el Estado en una red clientelar donde cada silencio tiene precio y cada complicidad recibe premio”.
Gutiérrez también criticó las consecuencias de la mala gestión pública y que estos gobiernos “hacen más cara la vida, más incierto el mañana, más frágil el empleo, más vulnerable la seguridad y más lenta la justicia”, provocando que “donde debería haber orden, instala ruido. Donde debería haber certeza, instala arbitrariedad. Donde debería haber autoridad legítima, instala propaganda”.
Para finalizar, Gutiérrez sostuvo que “esto es lo que han hecho con la Madre Patria. Nepotismo, impunidad partidista, uso obsceno del aparato público, desprecio por la verdad, colonización de la administración y un populismo de subvención y consigna que trata a los ciudadanos como idiotas a los que se puede comprar la conciencia con prebendas”. Finalmente, planteó que “la pregunta que deben hacerse al otro lado del Atlántico ya no es si la crisis existe. La pregunta es cuánto más puede aguantar España sin devolver la palabra a los ciudadanos”.
En el siguiente segmento, Dionisio Gutiérrez entrevistó a Manuel Llamas, director del Instituto Juan de Mariana y analista en Libertad Digital, y a Lorent Saleh, activista venezolano, sobre la profunda crisis que atraviesa España.
Llamas inició señalando que el declive del Partido Socialista en España inició en 2004 con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero: “A partir de ahí, inicia un punto de inflexión de populismo, donde un partido de perfil socialdemócrata termina convirtiéndose en un perfil bolivariano”.
Añadió que muchos españoles están en shock al descubrir las acusaciones contra Rodríguez Zapatero: “Es una persona inmoral e indecente, es un presunto criminal, delincuente. En los últimos años ha participado como agente, como principal socio de la dictadura chavista. Mientras en España decía que era un intermediario para liberar presos políticos y facilitar la transición democrática en Venezuela, ahora estamos descubriendo, gracias a la valiente investigación, que Venezuela era uno de sus negocios sucios”.
Respecto a cuándo ocurrirá un cambio de gobierno en España, Llamas aseguró que espera que sea pronto, pero que Sánchez no llamará a elecciones: “La única forma de sacarle del poder será mediante una moción de censura y requiere los votos de algunos de sus socios (...), que de momento se resisten”. De no ser así, se tendrán que esperar a las elecciones de 2027, señaló.
Llamas señaló que se habla de que Zapatero podría enfrentar hasta 16 años de cárcel por delitos como tráfico de influencias, blanqueo de capitales y falsedad documental: “El escándalo de Zapatero es el más grave que ha conocido la historia de España. Estamos hablando de una red internacional con vinculaciones con dictaduras criminales y con tráfico de activos como petróleo, oro y materias primas con valor de cientos de millones de dólares”.
Añadió que actualmente hay otra investigación en curso contra el Partido Socialista sobre el pago a una red que “se dedicaba a sacar trapos sucios de jueces, policías, guardias civiles y fiscales que investigaban casos de corrupción del PSOE con el fin de frenar las investigaciones judiciales en curso”.
Para finalizar, Llamas indicó que la imputación al partido en el poder será pronto y que otras investigaciones en curso radican en “la financiación ilegal del Partido Socialista a través de grupos petroleros”.
Por su parte, Saleh resaltó que ver finalmente a la justicia llegar a Zapatero es “una reivindicación de años de denuncias que derivaron en amenazas y descalificaciones de todo tipo”. Sobre la investigación, señaló que “será trascendental para Venezuela e Iberoamérica”, pues es solo la punta del iceberg de una “estructural criminal transnacional”.
Añadió que “Zapatero nunca fue mediador [para liberar presos políticos]; él fue un carcelero también, un custodio de la tiranía chavista. Mientras a los estudiantes se les perseguía y torturaba, él hacía negocios con la tragedia venezolana. Mientras las familias venezolanas comían basura, las hijas de Zapatero cobraban sumas millonarias del régimen chavista”.
Saleh aseguró que Zapatero era “quien coordinaba las operaciones para tumbar cualquier denuncia, acción que las víctimas tenían en contra de los crímenes que se cometían en Venezuela”. También comentó que él fue responsable de la detención de dos españoles agentes del CNI en Venezuela: “Él mismo entregaba a personas y después negociaba sus liberaciones”.
Afirmó que Zapatero representa a la izquierda que se dedicó a defender y proteger a criminales: “Él será el responsable del hundimiento de la izquierda en España”.
Respecto a la democracia y lo que le sucede cuando se dan abusos pintados como necesidad, redes de lealtad y una clase dirigente que se cree superior mientras actúa con impunidad, Saleh indicó que se va convirtiendo en “una celda” y es importante que los ciudadanos “asuman su responsabilidad y su deber como contralores y rectores del poder. Tener pensamiento crítico y el voto debe ser la fórmula para castigar a los políticos que buscan enriquecerse y empobrecer a las personas”.
Para finalizar, comentó que ante este escándalo, “se deben investigar e imponer ante la justicia a todos los responsables españoles, venezolanos y de cualquier nacionalidad”.
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Dionisio Gutiérrez inició advirtiendo que el Perú se acerca “a una de esas elecciones en las que no solo se elige a un gobernante, sino el tipo de país que se quiere ser”. En medio de la polarización, la desconfianza y el cansancio con la política, señaló que los peruanos deben evitar “caer en la trampa de Roberto Sánchez, un candidato que se presenta como novedad”, pero no lo es.
Fujimori inició reconociendo que a lo largo de su vida, desde los 19 años en que se convirtió en primera dama, ha aprendido el sentido del deber, pero su lección más importante ha sido que “el poder es efímero, pero el servicio es eterno”.

Dionisio Gutiérrez inició reflexionando sobre el momento decisivo que enfrenta la humanidad, una coyuntura en la que “la historia, fatigada de nuestras frivolidades, nos toma del cuello y nos obliga a mirar de frente”. Señaló que “la economía no alcanza, la política no funciona, las diferencias culturales no se gobiernan con prudencia”, mientras crecen “estados criminales que no aspiran a convivir con el mundo libre occidental, sino a sustituirlo, humillarlo o destruirlo”.
Sobre las más de 500 horas que pasó Piro en interrogatorio con Sadam Hussein y lo que estas relevaron sobre la psicología del poder autoritario, comentó que una de las cosas que más destacó fue entender lo común que es entre los líderes autoritarios verse “a sí mismos como guardianes de su nación o de su pueblo”. A raíz de esa percepción, Hussein “estaba enfocado en su legado y en su lugar en la historia”.
Dionisio Gutiérrez inició reflexionando sobre la realidad que enfrenta Iberoamérica y el enorme potencial que aún conserva: “Iberoamérica no es lo que hoy padece. Iberoamérica es, sobre todo, lo que aún puede llegar a ser”. También reconoció los problemas que afectan a la región, entre ellos “élites que se miran al espejo y se aplauden mientras los pueblos se hunden”, así como “políticas convertidas en oficio de mediocres; economías que nunca alcanzan para todos; instituciones que crujen al menor viento y una conversación pública envenenada por populistas de toda índole: los de siempre y los recién llegados”.
Vilanova inició señalando que América Latina es el complemento ideal en cuanto a socios se refiere para Europa: “Europa acaba de descubrir que los amigos cercanos de Rusia no son tan fiables, que las relaciones con Estados Unidos a veces van muy bien, pero otras van regular”.
Por su parte, Shea indicó que los empresarios deben pensar a largo plazo cuando ven que en un país la libertad económica y la democracia se erosionan: “Cuando se piensa a largo plazo, (...) el país en el cual uno está interactuando tiene que sostenerse por sí mismo. No se ha inventado un mejor sistema que la democracia”. Además, añadió que es importante pensar en las futuras generaciones y que todo ser humano, “independientemente de su ideología”, tenga un mejor país. Por esa razón, aseguró que “es importante señalar algunos temas, por muy incómodos que sean”.
ando que vivimos “horas de muchos frentes”, pues presenciamos guerras en Europa, en Medio Oriente y la tensión en el Indo-Pacífico crece. Además, “la economía mundial crece poco, encarece mucho y reparte mal”, lo cual evidencia que “los viejos pactos, que durante décadas sostuvieron la promesa de prosperidad compartida”.
Ortiz inició señalando que, a su juicio, estamos “en un ciclo de conflicto que va a ser de largo plazo”. Es decir, las guerras en Ucrania e Irán no se resolverán en corto plazo, pues ambos lados se juegan “cosas decisivas”.
Por su parte, Wagner señaló que en su opinión, la promesa de la globalización nunca se materializó y lo vemos en los últimos años: “con los conflictos como la invasión de Rusia a Ucrania y, en 2025, con la guerra arancelaria se está poniendo fin a este proceso de globalización, que se ha acrecentado con la guerra en Irán”.
Dionisio Gutiérrez inició señalando que en este siglo “hay aún quienes gobiernan como si el tiempo se hubiese detenido en la más sombría de las edades”. Advirtió que en América Latina persisten regímenes donde “tiranos de rostro moderno, pero alma medieval, usurpan el poder no para servir, sino para devorar”, y describió a estos líderes como “señores de la mentira y del garrote, encumbrados en palacios que edificaron sobre cadáveres y sobre el llanto de madres que aún buscan a sus hijos desaparecidos”.
Ledezma inició explicando las razones detrás del estancamiento en Venezuela, al señalar que nunca se dijo que “esta lucha era fácil” y que implica “el desmantelamiento del aparataje criminal, que eso no se da un día para otro”. Asimismo, advirtió que el proceso se enfrenta a múltiples factores, desde dinámicas internas hasta elementos internacionales, destacando la geopolítica y los conflictos globales.
Dionisio Gutiérrez inició recordando dos momentos recientes que reflejan visiones opuestas sobre el poder y la libertad, refiriéndose a las cumbres celebradas en Madrid y Barcelona. En ese contraste, destacó lo ocurrido en Barcelona, donde “coincidieron figurones que, lejos de defender y promover la democracia y los valores de la libertad, en la práctica son cómplices hipócritas de regímenes autoritarios en el mundo: Cuba y Venezuela, dos de ellos”.
Quiroga inició señalando que la crisis geopolítica en Medio Oriente pone a Venezuela “al final de la cola” en las prioridades de Estados Unidos. A pesar de esto, afirmó que en Venezuela debe respetar el resultado electoral, el cual ganó Edmundo González “por 37 puntos”, y agregó que Venezuela debe tener elecciones libres este año. Además, aseguró que cuando María Corina Machado regrese a Venezuela, “cambia todo el tablero”.

Posada inició advirtiendo sobre el escenario político colombiano de cara a las elecciones de 2026, señalando que “el presidente Petro había incumplido el 71% de sus promesas de campaña”. En ese contexto, alertó sobre el riesgo que representa una eventual continuidad del actual modelo, afirmando que “Iván Cepeda no es igual de indisciplinado y desordenado que Gustavo Petro, sino que por el contrario, es un tipo metódico”, lo que podría traducirse en que “llegará a culminar esas promesas incumplidas de Gustavo Petro. Y con eso “destruir el país”.
Por su parte, respecto al deterioro institucional en Colombia durante el actual gobierno, comentó que “Gustavo Petro gobernó marginando por completo la fuerza pública, marginando por completo el Estado de derecho y prácticamente sometiéndolo al narcotráfico”. En esa línea, alertó que “durante el gobierno de Petro aumentó considerablemente la influencia de las bandas narcotraficantes en el país” y que esto derivó en “una escala de violencia que no se veía desde los 90”.